Comenzó una nueva era del espacio, la de la carrera espacial comercial, y ya ha alcanzado su hito más importante este sábado pasado con el despegue de la primera misión tripulada privada a la Estación Espacial Internacional (EEI). Es la primera vez en casi una década que Estados Unidos envía astronautas al espacio desde suelo americano.

SpaceX y la nueva era del espacio

Doug Hurley y Bob Behnken, los primeros astronautas de la NASA en volar para una compañía privada vistieron estilosos trajes blancos diseñados por SpaceX, con logos de la NASA y embarcaron en la cápsula Crew Dragon colocada encima del cohete Falcon 9, bautizado en honor del Halcón milenario de Han Solo.

Tras un viaje de 19 horas, la nave atracó en la estación espacial con éxito el domingo. Se espera que los astronautas permanezcan a bordo de la estación espacial desde uno hasta tres meses, o 110 días. Fueron recibidos por compañeros astronautas estadounidenses y rusos que ya estaban a bordo del laboratorio en órbita.

Un detalle curioso

Los espectadores vieron un pequeño y brillante dinosaurio al lado de Hurley y Behnken durante la transmisión en vivo. Durante la información desde la órbita el sábado, los astronautas compartieron de qué se trataba: ambos tienen hijos jóvenes que son grandes fanáticos de los dinosaurios, y los astronautas permitieron que sus hijos votaran sobre cuáles de sus juguetes pondrían en esta misión. La selección fue un Apatosaurios azul y rosa con lentejuelas.

El futuro turístico en el espacio

Parece que la instauración de vehículos privados en el espacio está más cerca de lo que creemos. Con el despegue del Crew Dragon de Space X se ha acelerado el principio de la comercialización de la órbita terrestre en lo que se espera sea “la nueva era espacial”.

Mientras tanto, ya hay compradores para los primeros viajes que se llevarán a cabo. Yusaku Maezawa, el hombre más rico de Japón, dueño de una compañía textil, quien será el primer turista espacial lunar en 2023 en el cohete de SpaceX Big Falcon Rocket. Pero lo más curioso, es que no sólo compró un asiento, sino todos los lugares disponibles que tendrá el BFR, o en este caso la cápsula Dragon. Y es que según explicó, piensa invitar entre seis y ocho artistas de todo el mundo como parte del proyecto #dearMoon.

¿Te imaginas poder visitar las estrellas y ver constelaciones que sólo puedes ver en libros de geografía? Mantente pendiente de cómo se desarrolla esta nueva experiencia que está marcando un momento extraordinario en la historia de la humanidad.